No vivir solo en la cobertura del día a día
Tania Sánchez coordina la Unidad de Paciente Crítico de Clínica Bupa Santiago. Hace dos meses incorporó el ofertador de turnos de rFlex y cuenta, en cuatro videos, qué se descongestionó, qué resistencias aparecieron y qué todavía falta.
«Yo, con el ofertador, puedo comunicarle al mundo que esos turnos están disponibles, y ellos, en su gestión, desde su misma aplicación, pueden postular a los turnos que están disponibles.»
Tania SánchezCoordinadora Unidad Paciente Crítico, Clínica Bupa Santiago
Cubrir un turno que se abre de improviso es una de esas tareas que no aparecen en ninguna descripción de cargo y que, sin embargo, se comen la agenda de quien coordina una unidad clínica. Un día libre, un compensatorio, una licencia que llega sin aviso: cada ausencia abre un vacío que hay que llenar antes de que empiece el turno.
El ofertador de turnos de rFlex propone otra manera de resolverlo. En vez de que la jefatura ofrezca el turno persona por persona, publica el turno disponible y el personal postula desde su propia aplicación. Conversamos con Tania Sánchez, coordinadora de la Unidad de Paciente Crítico de Clínica Bupa Santiago, que lleva dos meses usándolo. Su relato es útil justamente porque no es triunfalista: distingue con precisión entre lo que ya cambió, lo que está a medio camino y lo que todavía no despega.
¿Cómo era cubrir turnos antes del ofertador?
Tania describe un método que llama «uno a uno»: el personal avisaba sus días libres, sus compensatorios o presentaba una licencia, y la cobertura había que armarla colaborador por colaborador. Ella avisaba por WhatsApp qué turnos quedaban disponibles, esperaba las respuestas una por una y después descargaba todo a rFlex.
Ese circuito no desapareció del todo. Tania es explícita: la metodología uno a uno aún persiste, y el ofertador no ha cubierto toda su necesidad. Lo que sí ocurrió es que dejó de ser el único camino. Cuando entra un permiso o una licencia, ahora puede abrir el turno a todo el equipo de una vez y dejar que la postulación llegue sola.
¿Cómo reaccionó el equipo de salud?
Hubo resistencia inicial, como en todo cambio. Y no fue una resistencia a la herramienta, sino a la costumbre: el equipo estaba acostumbrado a enterarse por WhatsApp y ahora la oferta llega como notificación al teléfono. Para acompañar la transición, Ángela, una de las supervisoras de la unidad, preparó una infografía que explicaba qué era el ofertador y cómo se usaba.
Vale la pena detenerse en ese detalle, porque ordena bien el problema. Tania no describe una dificultad de uso —dice que la herramienta es didáctica, amigable y fácil de entender—, sino un cambio cultural. El canal por el que llega la información es parte de la rutina de un equipo clínico, y moverlo cuesta más que aprender a apretar un botón.
«Si bien no ha completado toda mi necesidad de cobertura, sí es cierto que ha descongestionado en gran parte esa uno a uno que hemos tenido que hacer a través de WhatsApp con el colaborador y descargarlo al rFlex. Entonces lo hace más expedito.»
Tania Sánchez, Coordinadora Unidad Paciente Crítico, Clínica Bupa Santiago
Cuando le preguntamos cuál de los beneficios pesa más —tiempos de cobertura, costos operativos o satisfacción del equipo—, su respuesta fue «las tres», pero con matices que valen más que el titular.
¿Qué beneficio pesa más hoy?
La reducción de tiempos de cobertura, «de todas maneras». La satisfacción del equipo, en cambio, todavía no: no se atreve a decir que agarre fuerza, porque la herramienta aún no se usa tanto, aunque le ve mucho potencial. Y aparece un tercer beneficio que no estaba en la pregunta: la proyección.
Esa proyección es, quizá, lo más interesante de su testimonio. Poder anticipar una ausencia y dejarla cubierta con anticipación cambia la naturaleza del trabajo de coordinación: en vez de resolver la contingencia del día, se planifica la semana. Tania lo resume como no vivir solo en la cobertura del día a día y tener la seguridad de que ese turno y ese permiso van a estar cubiertos.
¿Lo recomendarías a otras instituciones de salud?
Sí. Le parece una herramienta muy útil, y aclara que incluso dentro de la propia clínica todavía falta que agarre fuerza. Llevan dos meses usándola y, aun así, el cambio ya ha sido bastante importante a nivel local.
Dos meses es poco tiempo para juzgar una herramienta de gestión, y Tania lo sabe. Por eso su testimonio termina donde empieza el trabajo real de cualquier implementación: no en el día en que se enciende el sistema, sino en los meses en que un equipo lo va incorporando a su forma de trabajar. La parte difícil no era técnica.
Publica el turno una vez y deja que el equipo postule
Conoce cómo funciona el ofertador de turnos de rFlex y qué necesita tu institución para ponerlo en marcha.
Quiero conocerloEntrevista realizada y publicada con autorización de Tania Sánchez, Coordinadora de la Unidad de Paciente Crítico de Clínica Bupa Santiago. Las citas de esta nota corresponden a sus palabras textuales, editadas únicamente para eliminar muletillas y repeticiones propias del habla.