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A propósito de Ley Karin ¿WhatsApp es un canal de comunicación laboral seguro para las instituciones de salud?

La Ley Karin, nombrada en memoria de Karin Salgado, una Técnico en Enfermería que se suicidó en 2019 tras sufrir acoso laboral, fue creada para prevenir, investigar y sancionar la violencia en el trabajo. Según el Ministerio del Trabajo de Chile, aproximadamente el 70% de las mujeres trabajadoras han experimentado algún tipo de acoso laboral, subrayando la necesidad de esta ley. Esto se agrava en el sector salud, donde la presión emocional y las jornadas extenuantes son la norma.

La normativa Nº 21.643 redefine el acoso laboral, eliminando la necesidad de que las conductas de hostigamiento sean reiteradas para ser consideradas delito. Ahora, una sola acción puede ser motivo suficiente para una denuncia, extendiendo su alcance a todos los niveles de relación laboral.

 

¿Qué tiene que ver esto con WhatsApp?

La Ley Karin, que entró en vigencia el 1 de agosto de este año, incorpora medidas para promover entornos laborales saludables, estableciendo la obligación de las organizaciones de prevenir los riesgos psicosociales, promover la salud mental y el bienestar de los equipos.

Ante esta nueva normativa, recibir solicitudes de trabajo por WhatsApp o llamadas fuera del horario laboral no acordadas previamente no es apropiado, dado que se debe respetar la jornada laboral de trabajo que rige en el Código del Trabajo y en los contratos individuales de la persona trabajadora. Si estas solicitudes se vuelven constantes, agresivas o si la jefatura obliga a responder inmediatamente, podría considerarse acoso laboral y, dependiendo del contenido, acoso sexual o violencia en el trabajo.

Además, un trabajador no está obligado a pertenecer a un grupo de WhatsApp laboral ni a comunicarse a través de este medio, y puede negarse a todo lo anterior, especialmente si no es con fines estrictamente laborales. Sin embargo, en la práctica, esto puede ser complicado debido a la normalización, presión social y laboral.

WhatsApp se ha convertido en una herramienta esencial  para la comunicación en las instituciones de salud. Facilita la rápida interacción entre médicos, jefaturas, enfermeras y el personal de salud, comunicarse de manera rápida, asegurando coordinación y toma de decisiones.

A través de grupos de WhatsApp, es posible discutir casos, coordinar y cubrir turnos, gestionar ausencias, compartir novedades e incidencias, ofertar turnos y horas extra, intercambiar turnos entre colegas y difundir información. Esto no solo mejora la colaboración y alineación en los planes de tratamiento, sino que también permite la participación activa de personal externo o de honorarios en estos grupos.

 

El conflicto de pertenecer o no hacerlo

El respeto a la desconexión, la sobrecarga y el acoso laboral son aspectos cruciales que deben considerarse en el uso de herramientas de comunicación como WhatsApp en el ámbito laboral. En el sector público, la Contraloría estableció en 2016 que WhatsApp “no es un medio oficial para impartir instrucciones laborales” y que para ese tipo de mensajes, las jefaturas deben usar el correo electrónico de la institución.

La pertenencia a un grupo de WhatsApp entrega espacios de coordinación para tomar horas extra, cambiar turnos entre compañeros y coordinarlas con jefaturas; todo esto puede suscitar una sensación de conexión, pertenencia y eficiencia, especialmente en un entorno tan exigente como el de la salud en que cualquier ausencia en esos espacios puede suscitar un impacto en el desarrollo profesional de las personas pertenecientes a la institución.

Sin embargo, esta pertenencia puede convertirse en una carga. La presión de ser parte activa de una conversación puede hacer que los colaboradores se sientan obligados a responder a mensajes fuera de horario laboral, incluso ante oportunidades de trabajo que, aunque resultan en una retribución monetaria, pueden resultar en una sobrecarga emocional y una distorsión en el equilibrio trabajo-vida personal.

 

¿Por qué elegir un gestor de turnos y asistencia?

Ante los riesgos asociados al uso de WhatsApp en el contexto de la Ley Karin y la necesidad de proteger al equipo, la implementación de un gestor de turnos, asistencia y cálculo de remuneraciones se presenta como una opción segura y eficiente. Este sistema permite gestionar novedades e incidencias, facilitar el intercambio de turnos y mejorar la coordinación del equipo. Además, proporciona una herramienta formal de la institución de salud para que el personal acceda a información sobre jornadas, asistencia e incluso la validación de sus remuneraciones, garantizando así una mayor seguridad y cumplimiento normativo.

  1. Centralización de información y comunicación: Un gestor de turnos agrupa toda la información necesaria en un solo lugar, lo que evita la dispersión de mensajes y la pérdida de datos importantes que suelen suceder en WhatsApp.


  2. Ahorro de costos y tiempo: Una plataforma para la gestión de turnos, asistencia y cálculo de remuneraciones reduce la carga administrativa y los costos de llevar una planificación de turnos de forma manual, además de las distracciones generadas de la coordinación de detalles a través de mensajes constantes.


  3. Historial documentado: A diferencia de WhatsApp, un sistema de gestión de turnos, asistencia y cálculo de remuneraciones tiene un historial claro y accesible de los turnos asignados, disponibilidad y cambios, lo que facilita la transparencia, administración y las remuneraciones.


  4. Notificaciones programadas: Una herramientas así puede ofrecer notificaciones programadas sobre turnos asignados, solicitudes, tareas, respetando el horario laboral de cada empleado con la desactivación de las notificaciones si el colaborador así lo quiere, y evitando la presión de responder de inmediato a mensajes de WhatsApp.


  5. Cumplimiento normativo: Al centralizar la gestión de horarios y asistencia, las organizaciones pueden asegurarse de que están cumpliendo con la Ley Karin y otras normativas laborales, minimizando el riesgo de sanciones por acoso,  mal manejo del tiempo laboral, mal pago de remuneraciones, entre otras.


  6. Apoyo a la salud mental y respeto al equipo: La reducción de la presión para responder inmediatamente y el establecimiento de límites claros sobre la comunicación laboral contribuyen a un entorno laboral más saludable. Esto va de la mano de las nuevas exigencias impulsadas por la Ley Karin, que promueve el bienestar y la salud mental de los trabajadores.


 

En el entorno laboral de la salud, la pertenencia a grupos de WhatsApp puede ser una espada de doble filo: ofrece oportunidades de conexión y comunicación, pero también puede convertirse en una fuente de estrés y acoso. Ante esta realidad, optar por un gestor de turnos y asistencia no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también protege a los trabajadores, fomenta el respeto y ayuda a construir un ambiente laboral más saludable y productivo.

La implementación de estas tecnologías debe ir acompañada de una cultura organizacional que respete los derechos del personal de salud, incluido su derecho a la desconexión y descanso garantizando que la atención a los pacientes no se vea comprometida y que el bienestar del personal de salud sea una prioridad. En última instancia, un enfoque equilibrado que combine una comunicación eficiente con respeto al bienestar de los trabajadores es la clave para un ambiente laboral óptimo que evite multas y especialmente, no exponga al personal de salud a vivir situaciones como lo que vivió Karin Salgado.

 

 

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